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Devociones
Eucarísticas
"¿Has
pensado en alguna ocasión cómo te prepararías para
recibir al Señor, si se pudiera comulgar una sola vez en la vida?
Agradezcamos a Dios la facilidad que tenemos para acercarnos a Él,
pero... hemos de agradecérselos preparándonos muy bien,
para recibirle."
? Josemaría
Escrivá. Forja N° 828
Oraciones
al Santísimo Sacramento
Visita
al Santísimo Sacramento
Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar.
R/. Sea por siempre bendito y alabado.
Padre nuestro... Ave María... Gloria.
Se repite tres veces.
Comunión
Espiritual
Yo quisiera, Señor, recibiros con aquella pureza, humildad y
devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre;
con el espíritu y fervor de los Santos.
Bendición
con el Santísimo Sacramento
Se inicia con la estación al Santísimo. Se canta después
un himno, eucarístico. Sugerimos el siguiente:
A tan grande sacramento rindamos adoración, que en figuras anunciado
plenamente se cumplió. Adoremos al misterio con la fe del corazón.
A Dios Padre, soberano y a su Hijo, el Señor, alabanza y gloria
eterna, e incesante bendición. Al Espíritu divino eternos
himnos de amor. Amén.
Oración:
Oh Dios, que en este sacramento admirable nos dejaste el memorial de
tu Pasión, te pedimos que nos concedas venerar de tal modo los
Sagrados Misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos constantemente
en nosotros el fruto de tu redención. Tu que vives y reinas por
los
Siglos de los siglos. Amén.
Alabanzas
al Santísimo Sacramento
Bendito sea Dios.
Bendito sea su santo Nombre.
Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.
Bendito sea el Nombre de Jesús.
Bendito sea su Sacratísimo Corazón.
Bendita sea su Preciosísima Sangre.
Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del Altar.
Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.
Bendita sea la excelsa Madre de Dios. María Santísima.
Bendita sea su Santa e Inmaculada Concepción.
Bendita sea su gloriosa Asunción.
Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre.
Bendito sea San José, su castísimo Esposo.
Bendito sea Dios en sus Angeles y en sus Santos.
Amén
Oraciones
antes de la Comunión
De Santo
Tomás de Aquino
Aquí me llego, todopoderoso y sempiterno Dios, al sacramento
de tu Unigénito Hijo y Señor nuestro Jesucristo como enfermo
al médico de la vida, como manchado a la fuente de la misericordia,
como ciego a la luz de la claridad eterna, como pobre al Señor
de los cielos y la tierra, como desvalido al Rey de la gloria.
Ruego, pues, a tu infinita bondad y misericordia que sanes mi enfermedad,
limpies mis manchas, alumbres mi ceguera, enriquezcas mi pobreza, vistas
mi desnudez, para que así pueda yo recibir el pan de los ángeles,
al Rey de los reyes, al Señor de los señores, con tanta
reverencia y humildad, con tanto dolor y devoción, con tal fe
y tal pureza, con tal propósito e intención cual conviene
para la salud de mi alma. Dame, Señor, que reciba yo no sólo
el sacramento de tu santísimo cuerpo, sino también la
virtud y gracia del sacramento. ¡Oh benignísimo Dios! Concédeme
que de tal modo reciba el Cuerpo de tu Unigénito Hijo Jesucristo,
nuestro Señor, que tomó de la Virgen María, que
merezca ser incorporado a su Cuerpo místico y ser contado en
el número de sus miembros.
¡ Oh piadosísimo Padre! Concédeme este Unigénito
Hijo tuyo, el cual yo deseo recibir ahora encubierto bajo el velo de
los accidentes sacramentales, de manera que merezca verlo siempre descubierto
y sin velo en la patria celestial. Que contigo vive y reina por los
siglos de los siglos. Amén.
Oración
del Misal Romano
Señor Jesucristo, Hijo de Dios vivo, que por la voluntad del
Padre, cooperando el Espíritu Santo, diste con tu muerte la vida
al mundo, líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de
tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal.
Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas
que me separe de ti.
Señor Jesucristo, la comunión de tu Cuerpo y de tu sangre
no sea para mí un motivo de juicio y de condenación, sino
que, por tu piedad, me aproveche para defensa de alma y cuerpo y como
remedio saludable.
Acción
de gracias para después de la Santa Misa
Del Misal
Romano
Haz, Señor que recibamos con un corazón limpio el alimento
que acabamos de tomar, y que el don que nos haces en esta vida nos aproveche
para la eterna.
Cántico
de los tres jóvenes
(Dan. 3.57?88 y 56).
Antífona: Cantemos el himno de los tres jóvenes, el que
los Santos cantaban en el horno encendido alabando al Señor.
( T P. Aleluya).
1. ? Obras
todas del Señor, bendecid al Señor y alabadle y ensalzadle
por todos los siglos de los siglos.
2. ? Angeles del Señor, bendecid al Señor; cielos bendecid
al Señor.
3. ? Aguas todas que estáis sobre los cielos, bendecid al Señor;
milicias todas del cielo, bendecid al
Señor.
4. ? Sol y luna, bendecid al Señor; estrellas del cielo, bendecid
al Señor.
5. ? Lluvia y rocío, bendecid al Señor; vientos todos
de Dios, bendecid al Señor.
6. ? Fuego y calor, bendecid al Señor; frío y calor bendecid
al Señor.
7. ? R o c í o s y escarchas bendecid al Señor; noches
y días, bendecid al Señor
8. ? Heladas y nieves, bendecid al Señor; noches y días,
bendecid al Señor.
9. ? Luz y tinieblas, bendecid al Señor; relámpagos y
nubes, bendecid al señor.
10. ? Bendiga al Señor la tierra; alábele y ensálcele
sobre las cosas por todos los siglos.
11. ? Montes y collados, bendecid al Señor; plantas que nacéis
en la tierra, bendecid al Señor.
12. ? Fuentes, bendecid al Señor; mares y ríos, bendecid
al Señor.
13. ? Ballenas y peces todos que os movéis en las aguas, bendecid
al Señor; hijos de los hombres,
bendecid al Señor.
14. ? Bestias todas y ganados, bendecid al Señor; hijos de los
hombres, bendecid al Señor.
15. ? Bendiga Israel al Señor, alábele y ensálcele
eternamente.
16. ? Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor; siervos
del Señor, bendecid al Señor.
17. ? Espíritus y almas de los justos, bendecid al Señor;
vosotros, santos y humildes de corazón,
bendecid al Señor.
18. ? Vosotros, Ananías, Azarías y Misael, bendecid al
Señor; loadle y ensalzadle por todos los
siglos.
19. ? Bendigamos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo; alabémosle
y ensalcémosle por todos los
siglos.
20. ? Bendito eres, oh Señor, en el firmamento del cielo; y digno
de alabanza y gloria por todos los
siglos.
Sin decir
Gloria se continua: (Salmo150.)
1. ? Alabad al Señor en su templo, alabadlo en su fuerte firmamento.
2. ? Alabadlo por sus obras magníficas, alabadlo por su inmensa
grandeza.
3. ? Alabadlo tocando trompetas, alabadlo con arpas y cítaras.
4. ? Alabadlo con tambores y danzas, alabadlo con trompas y flautas.
5. - Alabadlo con platillos sonoros, alabadlo con platillos vibrantes;
todo ser que alienta alabe al
Señor.
Gloria al Padre...
Antífona. Cantemos al Señor el himno de los tres jóvenes,
el que los Santos cantaban en el horno encendido, alabando, al Señor.
(T. P. Aleluya).
¡Señor, Ten piedad!
¡Cristo, Ten piedad!
¡Señor, Ten piedad!
(Padre
nuestro... ).
y no nos dejes caer en la tentación.
R/. Mas líbranos del mal.
V/. Alábente, Señor, todas tus obras.
R/. Y tus Santos te bendigan.
V/.Gócense los Santos en la gloria.
R/. Alégrense en sus moradas.
V/. No a nosotros, Señor, no a nosotros.
R/. Si no a tu nombre sea la gloria.
V/. Señor, escucha mi oración.
R/. Y llegue a Ti mi clamor.
Oración:
Oh Dios, que hiciste apacibles para los tres jóvenes las llamas
de fuego: concede benignamente a tus siervos que no nos abrase la llama
de los vicios.
Rogámoste, Señor, te dignes prevenir con tu inspiración
nuestras acciones y acompañarlas con tu auxilio: para que toda
oración y obra nuestra tenga en Ti su principio, y sostenida
por Ti llegue a su término.
Rogámoste, Dios Todopoderoso, que apaguemos las llamas de nuestros
vicios, pues concediste a S. Lorenzo vencer el incendio que le atormentaba.
Por Cristo Nuestro Señor. Amén.
Miradme,
oh mi amado y Buen Jesús
Miradme, ¡oh mi amado y buen Jesús!, postrado en vuestra
presencia, os ruego con el mayor fervor imprimáis juntamente
en mi corazón los sentimientos de fe, esperanza, caridad, dolor
de mis pecados y firmísimo propósito de jamás ofenderos:
mientras que yo con gran amor y compasión voy considerando vuestras
cinco llagas, comenzando por aquello que dijo de Vos, oh Dios mío,
el santo profeta David: Han taladrado mis manos y mis pies, y se pueden
contar todos mis huesos.
(Un Padrenuestro
por las intenciones del Romano Pontífice)
Tomad,
Señor y Recibid
Tomad, Señor y recibid, toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer. Vos me lo disteis, a
Vos Señor, lo torno. Todo es vuestro. Disponed de ello conforme
a vuestra Voluntad. Dadme vuestro amor y gracia, que ésta me
basta.
Alma de
Cristo
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡ Oh, Buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos.
Amén.
Adoro te
devote
Te adoro con devoción, Dios escondido, oculto verdaderamente
bajo estas apariencias. A ti se somete mi corazón por completo,
y se rinde totalmente al contemplarte.
Al juzgar de Ti se equivocan la vista, el tacto, el gusto, pero basta
el oído para creer con firmeza; creo todo lo que ha dicho el
Hijo de Dios; nada es más verdadero que esta Palabra de verdad.
En la Cruz se escondía sólo la Divinidad, pero aquí
también se esconde la Humanidad; creo y confieso ambas cosas,
y pido lo que pidió el ladrón arrepentido.
No veo las llagas como las vio Tomás, pero confieso que eres
mi Dios: haz que yo crea más y más en Ti, que en Ti espere
y que te ame.
Memorial de la muerte del Señor! Pan vivo que da la vida al hombre:
concede a mi alma que de Ti viva y que siempre saboree tu dulzura.
Señor Jesús, bondadoso Pelícano: límpiame
a mí, inmundo con tu Sangre, de la que una sola gota puede liberar
de todos los crímenes al mundo entero.
Jesús, a quien ahora veo escondido, te ruego que se cumpla lo
que tanto ansío: que al mirar tu rostro ya no oculto sea yo feliz
viendo tu gloria. Amén.
Oración
del Papa Clemente XI
Creo, Señor, haz que crea con más firmeza; espero, haz
que espere con mayor confianza; me arrepiento, haz que tenga mayor dolor.
Te adoro como primer principio; te deseo como último fin; te
alabo como bienhechor perpetuo; te invoco como defensor propicio.
Dirígeme con tu sabiduría, átame con tu justicia,
consuélame con tu clemencia, protégeme con tu poder.
Te ofrezco, Señor, mis pensamientos, para que se dirijan a Ti;
mis palabras para que hablen de Ti; mis obras para que sean tuyas; mis
contrariedades para que las lleve por Ti.
Quiero lo que quieres, quiero porque quieres, quiero como lo quieres,
quiero hasta que quieras.
Señor, te pido que ilumines mi entendimiento, inflames mi voluntad,
limpies mi corazón, santifiques mi alma.
Que me aparte de mis pasadas iniquidades, rechace las tentaciones futuras,
corrija las malas inclinaciones, practique las virtudes necesarias.
Concédeme, Dios de bondad, amor a Ti, odio a mí, celo
por el prójimo y desprecio a lo mundano.
Que sepa obedecer a los superiores, ayudar a los inferiores, aconsejar
a los amigos y perdonar a los enemigos.
Que venza la sensualidad con la mortificación, la avaricia con
la generosidad, la ira con la bondad, la tibieza con la piedad.
Hazme prudente en los consejos, constante en los peligros paciente en
las contrariedades humilde en la prosperidad.
Señor, hazme atento en la oración, sobrio en la comida,
constante en el trabajo, firme en los propósitos.
Que luche por tener inocencia interior, modestia exterior, la conversación
ejemplar y la vida ordenada.
Haz que esté atento a dominar mi naturaleza, a fomentar la gracia,
a servir a tu Ley y obtener la salvación.
Que aprenda de Ti qué poco es lo de abajo, qué grande
es lo divino, qué breve él tiempo qué durable lo
eterno.
Concédeme preparar la muerte, temer el juicio, evitar el infierno
y alcanzar el paraíso
Por Cristo Nuestro Señor. Amén
Oración
de Santo Tomas de Aquino
Gracias te doy, Señor Santo, Padre todopoderoso, Dios eterno,
porque a mí, pecador, indigno siervo tuyo, sin mérito
alguno de mi parte, sino por pura manifestación de Tu misericordia,
te has dignado alimentarme con el precioso Cuerpo y Sangre de tu Unigénito
Hijo mi Señor Jesucristo.
Te suplico que esta sagrada Comunión no me sea para mí
ocasión de castigo, sino intercesión saludable para el
perdón: sea armadura de mi fe, escudo de mi buena voluntad, muerte
de todos mis vicios, exterminio de todos mis carnales apetitos, y aumento
de le caridad, paciencia y verdadera humildad, y de todas las virtudes:
sea perfecto sosiego de mi cuerpo y de mi espíritu tu, firme
defensa contra todos mis enemigos visibles e invisibles, perpetua unión
contigo, único y verdadero Dios, y sello de mi muerte dichosa.
Te ruego, que tengas por bien llevar a mí, pecador a aquel convite
inefable, donde Tu, con tu Hijo y el Espíritu Santo, eres para
tus Santos luz verdadera, satisfacción cumplida, gozo perdurable,
dicha consumada y felicidad perfecta. Por el mismo Cristo nuestro Señor.
Amén.

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